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Soy antipatriota

Escrito por: Carlos R. Salcedo C.

El pasado 31 de octubre, en un intento de justificar lo injustificable, el  presidente del Tribunal Constitucional (TC), Dr. Milton Ray Guevara, emitió una declaración mediante la cual trataba de explicar a la población los fundamentos de la funesta Sentencia 168/2013, y cómo la misma, de acuerdo a su interpretación, no viola principios constitucionales y derechos fundamentales.

Fuera de los alegados puntos de derecho señalados por el vocero del TC, llama la atención la cita de Juan Pablo Duarte, resaltada al final del comunicado, la cual reza: “Los enemigos de la Patria, por consiguiente nuestros, están todos muy acordes en estas ideas: destruir la nacionalidad aunque para ello sea preciso aniquilar a la nación entera”.

Con estas declaraciones el Dr. Ray Guevara se suma a las voces que, sin argumentos validos y sostenibles, acuden a la descalificación personal antes que a razonamientos sólidos y que han tildado de enemigos de la Patria a todos aquellos que se opongan a los criterios esbozados en la Sentencia 168/2013.

A modo ilustrativo, la Real Academia Española define al patriota como aquel que tiene amor a su patria y procura todo su bien; mientras que define al antipatriota como aquella persona que actúa en contra de su patria.

En todo caso, quien ha actuado en contra de su patria, lo sería el Tribunal Constitucional, que, incumpliendo su sagrado mandato constitucional de protección de los derechos fundamentales, impulsa el desconocimiento del Estado de Derecho, y, en consecuencia, el irrespeto hacia los derechos humanos, llevándose de encuentro con ello no sólo la Constitución, cuya protección es la causa de la existencia misma del Tribunal, sino también los tratados internacionales de derechos humanos suscritos y ratificados por el Estado como decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Si defender los derechos humanos reconocidos por la República Dominicana, tanto a nivel interno como internacional, abogar por la seguridad jurídica y el respeto por el Estado Social y Democrático de Derecho, acciones que son incompatibles con el respaldo a la Sentencia 168/2013, implica actuar en contra de la patria; pues me declaro públicamente antipatriota. A mucha honra.