Noticias

¿Por quién votar?

“Desarrollo e institucionalidad”

 

¿Por quién votar?
Carlos Salcedo

El voto para elegir al presidente, vicepresidente y legisladores es un gran compromiso ciudadano. Es reflejo de nuestra visión de país y calidad del gobierno que queremos.

Nuestras expectativas de una gestión de gobierno son crecientes. Logrados determinados objetivos de servicios públicos y reconocidos y en ejecución determinados derechos pretendemos otros.

Cada vez somos más exigentes con lo que esperamos de quienes administran la cosa pública. A pesar de las malas gestiones, gobiernos autoritarios, corrupción e impunidad, paso a paso vamos logrando una sociedad mucho más organizada y con una adecuada estructura normativa.

Aumenta la ciudadanía más empoderada, participativa y comprometida con el destino colectivo. No ha sido por generación espontánea. Es producto del reclamo creciente de la población y la ofrenda de tantos que han sacrificado hasta sus vidas para sembrar y hacer parir la semilla de la democracia dominicana.

Obviamente, la nuestra no es una democracia perfecta. De hecho, nunca lo será, porque la imperfección institucional es el espejo de la humana. Pero, estamos mucho mejor que la dictadura, la pura y dura o la ilustrada, y hemos venido experimentando un crecimiento sostenido y con mediciones que demuestran un mayor desarrollo humano.

Imperfectas; pero las instituciones democráticas están funcionando. Se ha modernizado y profesionalizado el servicio público. Perfectible y cuestionado; pero tenemos un sistema de seguridad social; un sistema procesal penal estructurado para su eficiencia y las garantías ciudadanas. Ha disminuido la deuda social y la pobreza. Nos expresamos y manifestamos libremente.

Tenemos una mayor inversión en educación y una red nacional de hospitales y centros de salud, estancias infantiles, programas sociales estables, el 911 y la asistencia y seguridad vial en autopistas y carreteras, entre otros programas estatales. No ha sido la obra de un solo gobierno; pero cada uno de estos programas institucionalizados tiene marcado su sello.

Vendrá un cambio de gobierno, con o sin oposición. El voto esperado no es el que viene del pensamiento rápido, instintivo y emocional; sino del pausado y deliberativo. El voto debe ser por quienes sean capaces de conectar la teoría con el mundo real, de quienes mejor combinen firmeza de propósitos, experiencia y laboriosidad y nos aseguren el cumplimiento de sus programas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *