Noticias

Abinader y El Libro Negro de la Corrupción

“Desarrollo e institucionalidad”

Abinader y El Libro Negro de la Corrupción

Carlos Salcedo

Desde El Libro Negro de los Iluminati, de Goodman, con la gran conspiración para dominar el mundo, pasando por El Libro Negro del Capitalismo, sobre los muchos genocidios, terrores, dictaduras y otros crímenes propios de este régimen, El Libro Negro de la Justicia Chilena, de Alejandra Matus, que describe lo que está detrás de cada decisión judicial, hasta El Libro Negro del Vaticano, de Frattini, que devela las supuestas oscuras relaciones entre la CIA y la Santa Sede, siempre he creído que detrás de “La cortina de Hierro” hay una verdad que todos debemos conocer.

Esta metáfora, popularizada por Winston Churchill durante un discurso en Estados Unidos en 1946, atribuida a Vasili Rozanov, sobre la revolución bolchevique, en su libro “El Apocalipsis de Nuestro Tiempo”, fue concebida por los dirigentes soviéticos para bloquear e impedir la influencia de la ideología occidental en el mundo comunista.

El borrón y cuenta nueva favorece que la corrupción sea vista históricamente como la oportunidad de unos pocos de asaltar las arcas del Estado en la seguridad de que la impunidad y el olvido están garantizados, teniendo como ariete para ese “telón de acero” al Procurador General de la República.

Un Procurador General independiente –Fiscal General, encargado de la persecución del delito y particularmente de la corrupción administrativa-, es una de las garantías principales de una lucha firme contra este flagelo que nos roba parte del desarrollo.

Se necesita para ello una mujer o un hombre que no traduzca sus resabios en retaliaciones y que asuma, parafraseando a Luis Abinader, las leyes y la Constitución como su arma de reglamento. Miriam Germán Brito reúne todas las condiciones de una profesional del derecho, con los conocimientos acabados del sistema de justicia, del lastre perjudicial de la corrupción en el país, con carácter y experiencia; pero con la mesura que se espera de un funcionario objetivo que, además, tenga la arbitrariedad como la manifestación más vil de los cobardes e ignorantes.

Aunque un poco tarde, estamos a tiempo de escribir el Libro Negro de la Corrupción Dominicana, con sus sancionados ejemplarmente, sin miramientos y apegados al debido proceso. Luis quiere escribirlo. Eso esperamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *